La diputada provincial y asesora legal de CALF en uso de licencia política, Cielubi Obreque, se refirió a la deuda que mantiene Cerámica Neuquén por el consumo de energía y a las negociaciones en curso para su regularización.
Según indicó, el asunto no responde a disputas políticas ni ideológicas, sino estrictamente financieras. La deuda actual de la empresa asciende a 263 millones de pesos, y la propuesta presentada por los ceramistas carece de garantías reales de pago.
Obreque recordó que en 2023 se alcanzó un acuerdo cuando la deuda era de 96 millones de pesos, y CALF, en un intento de colaboración, habilitó un esquema de pago que la empresa terminó incumpliendo. En aquella ocasión, el diálogo se destrabó con un pago inicial del 70 % de una factura impaga, lo que permitió reactivar las negociaciones.
Hoy, la cooperativa exige un esquema similar: un pago del 40 % de la deuda para restablecer el servicio eléctrico y negociar un plan de pagos para el resto. No obstante, la propuesta de los ceramistas consiste en la cesión de facturas futuras, una alternativa que CALF considera inviable debido a la falta de certeza sobre esas operaciones comerciales.
“El problema es financiero, no político ni ideológico”, enfatizó la diputada. Además, señaló que el Gobierno provincial ya compró stock de la cerámica por 180 millones de pesos, pero aun así la deuda persiste y la empresa no ha ofrecido garantías concretas de pago.
CALF se mantiene abierta al diálogo, pero con una condición inalterable: no puede subvencionar con sus recursos a una empresa privada. Según Obreque, la solución pasa por que la cerámica gestione un aval o financiamiento externo que garantice el cumplimiento del pago. “La responsabilidad financiera debe asumirse con seriedad”, concluyó.
Según informó, en un acuerdo previo la empresa adeudaba 96 millones de pesos, pero el incumplimiento del plan de pago pactado derivó en que la deuda ascendiera a 263 millones de pesos en marzo, con la posibilidad de seguir aumentando en abril debido a los intereses y la potencia contratada.
Obreque explicó que Cerámica Neuquén propuso ceder facturas de ventas futuras como forma de pago, pero CALF rechazó esa opción. “Aceptar eso significaría aceptar una promesa sin garantía de pago”, afirmó.
En su lugar, la cooperativa solicitó que la fábrica gestione un mecanismo financiero ante “una entidad bancaria, pública, privada o una cooperativa”, que le permita hacer frente a la deuda con fondos concretos. “Tienen que ordenar sus números”, acotó la legisladora.
Respecto a la posibilidad de recibir productos cerámicos como forma de pago, la asesora legal descartó esa alternativa al considerarla inviable. “Aceptar el cerámico en forma de pago implicaría un problema real para los demás usuarios que quisieran pagar en bienes, según el rubro”, sostuvo.
Obreque advirtió que la cooperativa no restablecerá el suministro eléctrico hasta que no se realice un pago concreto.
Con respecto al pedido de los ceramistas de contar con una tarifa diferencial, explicó que CALF no tiene injerencia en ese tipo de decisiones y que cualquier solicitud en ese sentido debe ser tramitada ante organismos superiores. “Nosotros solo distribuimos energía. La solución real es que paguen la deuda”, enfatizó.
Finalmente, sostuvo que la cooperativa mantiene su disposición al diálogo, pero insistió en que no aceptarán alternativas que no contemplen pagos efectivos. “Si no hay voluntad de pago concreta y actual, el suministro no se va a devolver”, concluyó.